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El chat y tu agente

Cada cliente tiene una única conversación contigo. Por defecto la atiende tu agente; tú la ves entera en la app, puedes intervenir cuando quieras y el agente te avisa cuando no puede seguir.

Cómo empieza una conversación

Cuando alguien abre tu enlace y pulsa Hablar con <tu nombre>, ve un saludo de tu agente y un formulario que le pide su email. Le enviamos un código de seis cifras; hasta que lo introduce, no puede escribir. Así nadie gasta tus créditos sin dar al menos un contacto real, y el cliente puede volver a su conversación desde cualquier dispositivo con ese mismo email.

Si ya había hablado contigo, recupera su conversación; si no, empieza una nueva. La ves aparecer en Chats al instante.

Qué hace el agente

  • Responde con tu tono y con lo que le contaste sobre ti, tus estilos y tu forma de trabajar.
  • Pregunta lo necesario para entender el tatuaje: idea, tamaño, zona, estilo, referencias.
  • Cuando el cliente quiere reservar, le enseña huecos libres de tu agenda de tres días, dos por día, tan largos como una sesión del proyecto. La duración del proyecto es la que pusiste tú; si no, la del flash elegido; si no, la que estima Drop con unas horas de referencia por zona del cuerpo, tamaño y estilo, a tu ritmo según la duración de tus flashes (necesita el tamaño y la zona o el estilo). Lo que pasa de tu duración de sesión se reparte en varias sesiones iguales, o en las sesiones previstas que pongas tú. Cada sesión confirmada o hecha se descuenta, y cuando ya no queda nada, los huecos duran tu sesión por defecto. El cliente puede pedir otros.
  • Cuando el cliente elige uno, lo aparta y le dice que tú lo confirmarás. Nunca confirma una cita ni dice que lo está: eso lo haces tú con Confirmar o Rechazar en la tarjeta del chat o en la página de la reserva. Si lo rechazas o se pasa el plazo, le ofrece otros huecos.
  • Antes de cerrar, le muestra un resumen del proyecto para que lo confirme o corrija.
  • Si el cliente tiene varios tatuajes en marcha contigo, el agente entiende de cuál habla y, si no está seguro, pregunta.
  • El diseño es tuyo: el agente nunca dibuja ni describe un diseño propio, no opina sobre un tatuaje, un diseño o una referencia (ni siquiera para elogiarlo) y no propone cambios. Si el cliente se lo pide, le dice que lo verás tú, apunta lo que quiere y sigue. No es motivo para pasarte la conversación.

Cuando marcas un proyecto como completado, es Drop (no el agente) quien deja en el chat la petición de reseña: ver Reseñas.

El agente nunca inventa: solo afirma fechas, huecos y datos que acaba de comprobar. Si algo cambia en un proyecto o en una reserva (porque tú lo editaste en la app, moviste una cita o un hueco apartado caducó), aparece un aviso dentro de la conversación, en el idioma del cliente —por ejemplo «Tu cita está confirmada» o «Tu proyecto ha cambiado», con lo que cambió— y el agente lo tiene en cuenta en su siguiente respuesta. El cliente lo ve al momento, sin recargar. Los datos que el propio agente va apuntando mientras conversa no generan aviso.

Cuándo te avisa

Recibes una notificación cuando:

  • El agente te pasa la conversación (traspaso). Es el último recurso: solo lo hace cuando el cliente quiere cancelar o cambiar algo que decides tú, cuando insiste en hablar contigo después de que el agente le ofreciera ayuda, cuando tu regla «¿Cuándo prefieres contestar tú?» lo dice o cuando el cliente no puede seguir sin una respuesta que solo tienes tú.
  • Llega un mensaje que el agente no va a contestar: lo tienes apagado en esa conversación, te la ha pasado o está en pausa por posible spam. Si el agente lo va a contestar, no te molestamos, y tampoco si la conversación está archivada.
  • Una conversación se pausa por posible spam (ver Clientes que abusan del chat).
  • Se te acaban los créditos: el aviso dice que es por créditos.

Tras un traspaso el agente se calla en esa conversación: su interruptor queda en IA off y el cliente ve lo mismo que con el agente apagado. En cuanto escribes en la conversación, o vuelves a encender el interruptor, el agente retoma y tiene en cuenta lo que le dijiste al cliente.

La conversación queda marcada como Requiere atención («Te toca») hasta que respondes. Si no hace falta contestar, desliza la tarjeta hacia la izquierda y toca Marcar como leído: deja de contar como pendiente sin enviar nada al cliente, y el agente sigue como estaba (si estaba en pausa o te la había pasado, no vuelve a responder). Si el cliente escribe otra vez y el agente no le va a contestar, vuelve a Requiere atención. En Chats puedes filtrar por Todos, Requiere atención, IA apagada, Nuevos (los de los últimos siete días) y Archivados, y la pestaña lleva un número con las que te esperan. El icono de Drop en tu iPhone muestra ese mismo número, también con la app cerrada, si le das permiso para las notificaciones. El buscador encuentra una conversación por el nombre, el email o el teléfono del cliente, con o sin acentos («garcia» encuentra a García).

Si tus créditos bajan del umbral, verás el aviso Créditos bajos encima de la lista; tócalo en Ignorar para ocultarlo hasta que vuelvas a abrir la app.

Archivar una conversación

Para quitarte de delante una conversación sin borrarla, desliza su tarjeta hacia la izquierda y toca Archivar. Archivarla apaga la IA de esa conversación y la deja en silencio: si el cliente vuelve a escribir, sigue archivada, no te llega notificación de su mensaje, no cuenta en Requiere atención, en Te esperan de Inicio ni en el número de la pestaña o del icono. Los avisos de reservas y huecos apartados sí te siguen llegando, porque son de tu agenda. No se borra nada: el historial queda entero.

Las archivadas salen de Todos y del resto de filtros y las encuentras en Archivados, al final de la fila de filtros. El buscador de Todos también las encuentra, con la etiqueta Archivado. Para recuperar una, desliza su tarjeta y toca Desarchivar (la IA sigue apagada hasta que la enciendas; si el cliente escribió mientras estaba archivada y no le has contestado, vuelve a Requiere atención), o enciende su interruptor de IA: encenderla también la desarchiva.

Apagar o encender el agente en una conversación

En la cabecera del chat y en la tarjeta de la lista tienes el interruptor IA activa / IA off. Apágalo para llevar tú la conversación; enciéndelo para que la retome con todo el contexto. El cambio se guarda un par de segundos después del último toque, y si lo cambias más de tres veces en un minuto te pedimos que lo confirmes. Mientras está apagado, el cliente ve «<tu nombre> te responderá en cuanto pueda.» y cada mensaje suyo deja la conversación en Requiere atención.

Con qué empiezan las conversaciones nuevas lo decides en Ajustes → Asistente IA, en IA en los chats nuevos (encendido de entrada). Si lo apagas, te pedimos que lo confirmes: los chats nuevos empezarán con la IA apagada, y los que ya tienes no cambian. Con él apagado, el cliente sigue viendo el saludo y cada mensaje suyo te llega como notificación. Encenderlo no pide confirmación.

Responder tú mismo

Escribe como en cualquier chat. Cuando el agente te pasa una conversación, te deja una sugerencia de respuesta para el cliente, en gris dentro del cuadro de texto y entera en la franja Sugerencia de la IA de encima (si es muy larga, desliza dentro de la franja para leer el resto): toca Usar para que se escriba en él y puedas repasarla antes de enviarla, o escribe la tuya. El botón de enviar siempre envía. Puedes enviar hasta seis fotos a la vez, también pegándolas o arrastrándolas desde otra app. Con los botones de acción rápida envías los mismos elementos que usa el agente: Enviar huecos y Enviar confirmación del proyecto. Antes de que salgan ves cómo los recibirá el cliente y puedes cambiarlos: en la confirmación, cualquier dato del proyecto (se guarda en el proyecto al enviar); en los huecos, cuánto dura la sesión (de 1 h a 8 h, o lo que queda del proyecto; los huecos se recalculan y, si alguno elegido ya no cabe, la app lo desmarca y te lo dice). Si el proyecto no tiene duración, la app la estima con su tamaño, zona y estilo, propone huecos para esa sesión y te dice debajo la Estimación y de dónde sale, para que la cambies si no te cuadra y cuáles propones entre los libres de los próximos 20 días, hasta seis en tres días y dos por día. Con Elegir otro día abres un calendario de mes con un punto en los días con hueco; al tocar uno, sus huecos se añaden a la lista. Si cambias la duración, es la de esa sesión: el hueco que aparte el cliente dura eso y el proyecto conserva su duración total. Si ya están hechas las horas previstas del proyecto, la hoja te lo dice y te ofrece Completar proyecto. Si no tocas nada sale la propuesta de siempre, y si un hueco que elegiste se ocupa mientras tanto, la app te lo dice y no envía nada. Mandar huecos no aparta ninguno, y enviar uno de estos elementos no vuelve a encender la IA de una conversación que el agente te pasó: eso lo hace escribir tú o el interruptor. Mientras una reserva espera su depósito aparece también Enviar depósito, y mientras el consentimiento está sin firmar, Enviar consentimiento: ves la tarjeta tal como la recibirá el cliente y al enviarla le llega de nuevo, con su email (una vez por hora; si se acaba de enviar, la hoja te dice a qué hora podrás).

Si la conversación tiene varios proyectos, al tocar uno de esos botones eliges el proyecto en un menú que se abre sobre el propio botón.

Tus mensajes llevan la etiqueta Tú y los del agente IA; los del cliente van a la izquierda, sin etiqueta. Los cambios de proyectos y citas aparecen como avisos en el centro, para que siempre sepas quién dijo qué. Las propuestas ya respondidas, o con otra más reciente debajo, se ven desactivadas.

Guardar las fotos del chat en tu iPhone

Puedes guardar en Fotos cualquier foto de una conversación, sea del cliente o tuya. Tócala para verla a pantalla completa y toca el botón de guardar, abajo a la derecha; o mantén el dedo sobre la foto en el chat y elige Guardar en Fotos. Al guardarse notarás una vibración y verás Guardada. Con Compartir, abajo a la izquierda del visor, puedes mandarla a otra app o usar Guardar imagen.

Se guarda la foto a buen tamaño, no la miniatura del chat. Si el cliente acaba de enviarla y aún se está preparando, la app te lo dice: prueba otra vez en un momento.

La primera vez, el iPhone te pide permiso para que Drop añada fotos; Drop solo añade, nunca ve tu fototeca. Si dijiste que no, la app te lo recuerda con Abrir Ajustes para que puedas cambiarlo.

Qué ve el cliente

  • Tu nombre, un aviso permanente de que habla con una IA y un botón para ver tu Flash sin salir del chat.
  • Quién le escribe en cada momento: tus mensajes llevan tu nombre y tu foto, y los del agente la etiqueta Asistente IA de <tu nombre> con su propio icono. Los mensajes seguidos de un mismo autor van juntos, con el nombre en el primero y la hora en el último.
  • Sugerencias de respuesta rápida para contestar con un toque.
  • Los huecos y el resumen del proyecto como botones, con el título del proyecto encima: toca un hueco para quedárselo, Pedir otros huecos si ninguno le va, y Está bien así o Corregir en el resumen. Lo que elige llega al agente como dato exacto, no como texto que haya que interpretar. Una propuesta ya respondida, o con otra más reciente debajo, queda desactivada para que nadie conteste a algo antiguo.
  • Un aviso en el chat cada vez que cambia su proyecto o su cita.
  • Sus imágenes de referencia, que puede adjuntar en cualquier momento.

El cliente nunca ve nada sobre tus créditos, tu plan o tu configuración.

Si se acaban los créditos

El agente te pasa la conversación con su mensaje de siempre («Le he pasado la conversación a <tu nombre>, que te responderá por aquí.») y tú recibes un aviso que dice que es por créditos. El cliente no ve nada sobre créditos. Puedes responder tú mismo sin límite, y los créditos de tu plan se renuevan cada mes; cuánto te queda lo ves en Inicio → Ajustes → Plan. Si no quieres esperar a la renovación, compra una recarga (créditos extra que no caducan) en tu cuenta de drop.ink, en Plan; la app no vende créditos. Con Trace o Ink también puedes activar allí la recarga automática. Cuando vuelvas a tener créditos, enciende el interruptor de IA en esas conversaciones o escribe en ellas.

Clientes que abusan del chat

Si alguien envía spam, se sale del tema, intenta manipular al agente o te insulta, este lo detecta: la primera vez solo queda anotado y la conversación sigue; a la segunda, la conversación se pausa 24 horas, recibes una notificación y tú decides si bloquear al cliente desde su ficha. Un cliente bloqueado no recibe respuestas ni puede reservar. Lo grave (una amenaza, acoso fuera del chat, contenido sexual con menores) no espera al segundo aviso: la conversación se pausa a la primera y la notificación te dice que es grave. No cuentan como abuso saludar otra vez o pedir que le contesten mientras espera, preguntar el precio o por ti, volver a escribir su idea, zonas íntimas, diseños oscuros o símbolos religiosos.

Al agente le pides lo de tu estudio: si alguien le pide otra cosa (deberes, recetas, traducciones), lo rechaza en una frase y vuelve al tatuaje, y nunca repite sus instrucciones ni lo que le contaste sobre ti, aunque se lo pidan. Si el cliente habla de un problema de salud (una infección, fiebre) o de hacerse daño, el agente le contesta con cuidado, le dice que llame al 112 o vaya al médico, sin dar consejo médico, y te pasa la conversación; la notificación no dice el motivo. Si el diseño lleva un símbolo de odio, el agente no lo elogia ni ofrece huecos: le dice que eso lo decides tú.

Lo que tus clientes cuentan de su salud (una alergia, una medicación, un embarazo, una enfermedad) no llega a la IA: antes de que el agente lea la conversación, Drop quita esas frases y deja en su lugar una marca que solo dice que había algo de salud. Tú lo lees tal cual en el chat. El agente no pregunta por ello, le dice al cliente que lo verás tú y sigue con el tatuaje, y a ti te llega una notificación («Ha escrito algo personal que el asistente no ha leído»), con el tipo Mensajes, para que lo mires. Si lo que cuenta parece una urgencia, el agente sigue sabiendo que lo es: le dice que llame al 112 y te pasa la conversación, como arriba. El filtro trabaja por palabras: alguna se le puede escapar, así que no le pidas al cliente datos de salud por el chat.

Si en un día te llegan muchas conversaciones nuevas sin ninguna cita (diez o más, y el triple de lo normal para ti), te avisamos con una notificación, una vez al día como mucho: puede ser alguien gastando tus créditos con varios emails. Puedes bloquearlos o apagar IA en los chats nuevos.

Mientras dura la pausa, el chat te dice IA en pausa hasta el día y la hora en que se levanta, y por qué: · posible spam o, si fue algo grave, · mensaje grave (nunca lo que escribió). La tarjeta de la lista dice En pausa y el interruptor sale apagado. El cliente ve que le responderás tú, y cada mensaje suyo te llega como notificación. Si era un cliente de verdad (o tus propias pruebas), toca Reanudar IA o enciende el interruptor: la pausa se levanta, el agente contesta enseguida el mensaje que esperaba y los avisos de antes dejan de contar.

Preguntas frecuentes

¿Puedo empezar yo una conversación con un cliente?
Sí, si lo has añadido a mano (ver Clientes): abre su chat y escríbele. Unos minutos después le llega un email con el enlace a vuestra conversación, en cuanto haya confirmado su email entrando en tu chat.

¿El agente da precios?
Nunca da ni calcula un precio. Solo repite el "precio desde" que ya tiene la pieza del Flash por la que preguntan o el proyecto; para una idea propia sin precio, dice que se lo darás tú. Lo que sí cuenta son los métodos de pago que pongas en Ajustes → Asistente IA.

¿Cuánto gasta cada conversación?
Una conversación típica hasta cerrar una reserva consume alrededor de 1 crédito. Ninguna conversación puede gastar más de 5 créditos al día (12 en Ink).

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